Del libro inédito Mundo de Marionetas

de gorriones y dragones


en un viejo archivo, guardado en la memoria de un fantasma, se encontró un legajo de páginas amarillentas, hojas perdidas en el olvido, manchadas con la sangre de muchos muertos, humedecidas con las lágrimas de multitudes y arrugadas por las miles de preguntas sin respuesta de un pueblito lóbrego, donde una vez yo nací

en ese archivo hubo una vez el rugido de un ser, quien danzaba desde su palestra, se creía gorrión, pero era un dragón
dicen que devoraba con su canto siniestro a todo aquel que miraba pasar y al verle a los ojos los lograba engañar

así vivió aquel pueblo muchos años, al son del canto de un reptil ilusionista que se fue comiendo -uno a uno- los sueños de miles de malabarista, pocos nos cubrimos los ojos, cuando da paso a su engaño y en un encuentro clandestino susurramos la esperanza.

IO