el amor muere más de una vez....


No. 
no tienes que irte tú. 
soy yo la que debe desvestirse, quitarse el abrigo de la necedad de amarte, rasgar las vestiduras de la imprudencia de mostrarte mi amor pecaminoso, mi amor envenenado y transgresor, mi deseo monstruoso de dormir eternamente, pero libre, a tu costado.
no. 
no tienes que olvidarme. 
soy yo la que debe olvidarse que el infierno y el cielo podían alguna vez amarse, soy yo la que debe entender que la santidad en mis versos es el pecado en tu cuerpo. jamás existieron tan más claros mandamientos que los que has dictado en silencio; 
que el sepulcro será el único lugar donde vivirá tu recuerdo, que mi amor es flagellum castigando la santidad de tu cuerpo, que mis versos un arma mortal que te logra llevar al más temido infierno, que la palabra de tu boca es el látigo que borrará las huellas de mí sobre tu cuerpo, que el fuego de tu ausencia y tus manos será la hoguera a la que me condenas por amar fuera de los renglones torcidos de tu Dios. jamás se vio tal renuncia; 
yo, sepultada entre tus constantes liturgias de arrepentimiento por transgredir más de tres mandamientos. tú, sumergido en la hiel de mis versos pecaminosos tanto como mis deseos y sepultándote en cada conjugación.
no. 
ya no temas. 
que éste amor ha sido condenado a la hoguera, que mi cuerpo —fuego en el que ardiste más de una vez— sentenciado por la eternidad a la ausencia, mi voz cortada de tajo para que tu sigas incólume ganándote el edén anhelado, yo condenada por ser una cortesana de tu cuerpo y maga del amor que te profeso. no. 
ya puedes dormir tranquilo. 
que no navegaré por las noches a conjurar con mis hechizos y mis versos tu corazón inmaculado, para hacerte dormir y vivir eterno entre mis brazos, que ya no volverás a ver mi sombra paseando en las noches de lluvia llamándote con mis versos enajenados, ni mi imagen se presentará ante ti como una cuarta tentación. 
que éste adiós que rezas hoy se escriba, que éste adiós que nos dedicamos hoy se cumpla. y quien tenga oídos para oír que oiga.

inédito
la cuarta tentación
2017