NO IMPORTA AMOR



No importa. no
no importa la distancia. el olvido. la ausencia enfermiza que nos recetamos, que nos borremos. nos ignoremos. que el resentimiento se asome como vigilante entre los silencios y construyamos una pantalla de humo con las palabras que nos tiramos a la cara, como leyes absurdas o sentencias dadas al inocente amor que nos atrapa

no, no importa 

no importa el abismo que se agranda entre mi libertad y tu esclavismo, por esa supuesta disparidad de tu Dios y mi Dios que al final de cuentas viene siendo el mismo. ese al cual amamos desde las entrañas y que nos llevó a vernos el alma 
no importa tu ausencia y mi distancia. el destierro de tus besos y el declinar de mi cuerpo entre tus manos estrujando las soledades de miles de inviernos
este destino de yugo desigual pensándonos desde que anochece hasta que despunta el alba
no importa tu olvido. tus dudas como garras que destrozan éste corazón mío, depositado sin intereses entre tus manos y con réditos acumulados en tu cuerpo 
o la sentencia impuesta de un adiós surgido entre riñas de niños discutiendo por la vida, ni mucho menos la condena de ser una pecadora eterna por el deseo que arde en mis entrañas de amanecer pegada a ti miles de mañanas
pues con todo este predicamento aquí y en cualquier otra vida; mi corazón seguirá amándote a pesar de todas las mentiras

no. no importa 
si un día otros brazos se cuelguen de tu cuello y otros labios una noche tocan mis palabras; mi amor por ti será siempre el mismo y el único mandamiento que voy a transgredir en ese momento; será la condena de estar en otro cuerpo amándote a ti desde las entrañas y en el pensamiento, a la vez odiando que no vengas tú a rescatarme de ese castigo

no importa que no me mires no me busques. que no me arrepienta de esta distancia negociada a pesar del dolor de las mañanas, del frío de las noches sin el sueño de tu mirada sobre mi cara. que me queme entre las llamas de tu ausencia y arda en el fuego de tus silencios eterna. que los insomnios griten y retumben como truenos diciendo tu nombre. que vivamos en este encierro, cada quien en su sepulcro destinados al exilio. no amarnos sin condiciones a causa de la necedad de un mandamiento
no importa
porque yo confesaré hasta el infinito del universo; en ésta vida en otro cuerpo entre en otras manos, a pesar de tu credo y mis andamios, de tu destierro y mi olvido o de todas las montañas de argumentos; que te seguiré amando 
sin explicación alguna
como condena voluntaria y eternamente resignada a tu distancia
pero no importa amor. no importa.